Publicado: 6 de Octubre de 2019

Cuidarnos es algo que siempre debemos tener presente, y en este momento toca hablar sobre los tratamientos para después de la época estival.

“Tenemos que distinguir las consecuencias que nos preocupan y que afectan tanto al rostro como al cuerpo”

Mª Estela de Abajo, Esteticista y Fisioterapeuta especializada en Fisioestética y directora del centro ESTELA BELLEZA, nos cuenta qué debemos hacer en este momento para paliar las consecuencias derivadas del verano. 

-Toca hablar de tratamientos para después del verano.

Pues sí, y aquí tenemos que distinguir entre las “preocupaciones” del rostro y las del cuerpo. En relación a las del rostro, las consultas más frecuentes son las relativas a las irregularidades en la piel, ya sean manchas, granitos, puntos negros, arrugas, rojeces... Y en el cuerpo, la mayoría me consulta por cambios debidos a los excesos del verano y el descanso de la actividad deportiva, que pasan factura.

-Empecemos por la cara. ¿Qué efectos tiene el sol sobre nuestra piel?

Lo que ocurre es que, en verano, al estar morenos, las lesiones cutáneas se camuflan. Nos vemos más favorecidos porque el sol tiene efecto antibacteriano, antiinflamatorio, secante y vemos menos imperfecciones. Pero tras el sol, la capa córnea engrosada, y la obstrucción de los poros, hacen que las lesiones que parece que habían desaparecido, broten. Me parece importantísimo resaltar este punto, porque explica por qué es innegociable hacernos cualquier tratamiento después del verano sin una limpieza facial profunda y exhaustiva. 

-¿Qué diferencia a vuestras limpiezas de cutis que tanto fidelizan y enganchan a vuestros clientes

Quizás a eso deberían contestar precisamente ellos, nuestros clientes. Pero voy a poner un ejemplo, muy gráfico para explicarlo. Es como si la piel fuera un campo de golf, con pelotas en cada hoyo. En nuestras limpiezas se trata el césped, para que este limpio, liso, e igualado, pero también se saca una a una cada pelota para que el campo quede perfecto para el siguiente torneo. Además, cada paso de la sesión se selecciona cuidadosamente en función de las respuestas observadas. También los cosméticos son claves en nuestros tratamientos.

-¿Es cierto que el sol envejece? 

El sol es el causante de más o menos las dos terceras partes del envejecimiento de la piel, no hay más que ver las diferencias entre la piel del rostro, escote, manos y la de la de la cara interna de los muslos, por ejemplo. Aunque no se abuse del sol aparecerán manchas, arrugas, flacidez e irregularidades cutáneas, pero mucho más si abusamos y/o no nos ocupamos de ello.

-¿Qué podemos hacer para mejorar todo esto?

El primer paso ya ha quedado claro. El siguiente dependerá de la necesidad o el objetivo de cada piel y persona. Respecto a las manchas, ojo, no hay milagros, la piel manchada es una piel dañada, y si vuelves a exponerte o pasarte con el sol, esa mancha volverá, y alguna otra nueva también. Eso es lo primero a tener en cuenta, lo más importante, frente a cualquier tratamiento. El cuerpo nos avisa de muchas cosas, en este caso de que tu piel ya no puede soportar más radiación, así que, si te preocupa, escúchala.

-¿Algún consejo para las personas que quieran cuidar su piel?

Claro, que nunca es tarde para empezar a cuidarse, y en cuestión de manchas, por ejemplo, conviene empezar cuanto antes. Cuanto más tiempo lleven instaladas, más oscuras o más cantidad, normalmente más complicado será aclararlas. Sin embargo, tratándolas, ese melanocito que está alterado, irá poco a poco educándose para que las manchas no empeoren cada verano un poquito más. 

-¿Y respecto a los tratamientos corporales

En este tema cada vez conseguimos mejores resultados, y además voy a contaros el secreto: compromiso. Nuestros planes nutricionales, y los tratamientos en cabina son el tándem perfecto, al que sólo queda añadir la actividad física. Son tres pilares fundamentales no sólo en la belleza, sino en la salud de las personas. Mi consejo, no buscar la solución fácil, no hay resultado sin esfuerzo, ni dinero que lo consiga, ni la solución está en el último aparato de moda.