Publicado: 8 de Diciembre de 2019

ESTELA BELLEZA. La belleza real no puede ser solo una cuestión de marketing, lo que importa es la belleza honesta

“Lejos de modas, de objetivos inalcanzables que hagan frustrarse a las personas, ayudamos a nuestros clientes a sentirse bien”

Mª Estela de Abajo, Esteticista y Fisioterapeuta especializada en Fisioestética y directora del centro ESTELA BELLEZA, nos cuenta cómo han sido estos 45 años de trayectoria. 


-Este ha sido un año especial para ESTELA BELLEZA, vuestro 45 aniversario.

Sí, es un orgullo haber sido capaces de mantener un negocio durante 45 años y, además, haber crecido y evolucionado como lo hemos hecho. Sin duda, Estela y Araceli, mi tía y mi madre, han sabido hacerlo muy bien.


-¿Cómo empezó vuestra historia?

Mi familia empezó en este mundo de cero, en León. Por aquel entonces costaba hacer clientes, el boca a boca allí no funcionaba. Las mujeres no querían decir que acudían a un centro de belleza porque se consideraba de lujo. Pero su profesionalidad y seriedad hicieron que fueran ganando cada vez más clientes, justo en el momento en que mi madre se casaba, y mi padre era trasladado a Asturias. Estela, mi tía, no dudó en seguir a su hermana. Y juntas crearon, en Gijón, ESTELA BELLEZA.


-Y ahí empezaron los 45 años de trayectoria de ESTELA ...

Sí, Estela estudió en Paris, donde sacó el título internacional. Cada vez con mayor formación y más experiencia, pronto se hicieron hueco entre el público gijonés. Por aquel entonces la belleza era diferente a la de hoy en día; se hacían muchas depilaciones, y ellas destacaron por su especialidad en electrología y, cómo no, el tratamiento de las pieles grasas y acné. Los buenos resultados y su buen hacer hicieron que se ganaran el respeto de reconocidos médicos, dermatólogos y enfermeras de aquella época, que recomendaban a “unas hermanas esteticistas de la plazuela”. Y así la clientela crecía. 


-¿Cómo fue tu incorporación a la empresa familiar? 

Tardía pero muy segura. Me formé, especialicé y trabajé antes de incorporarme a ESTELA. Gracias a eso, mis cimientos son sólidos, y se lo que es ser trabajadora y empresaria. Me formé en fisioterapia y estética superior, y al hacer el postgrado en fisioterapia estética encontré la horma de mi zapato. A día de hoy soy inmensamente feliz compartiendo mi filosofía de belleza con cabeza. Lejos de modas, de objetivos inalcanzables que hagan frustrarse a las personas, en ESTELA ayudamos a nuestros clientes a sentirse bien, gracias a que con nuestros cuidados se ven mejor. 


-Sois un centro de estética con una de las trayectorias más largas y prestigiosas de Gijón, ¿vuestro secreto?

Lo digo siempre, trabajo, pasión y, sobre todo, ser fieles a nuestra filosofía de belleza honesta. La honestidad, la belleza real, para nosotros nunca ha sido una cuestión de marketing, sino una realidad. Y lo real cala, llega y permanece.


-El pasado jueves tuvo lugar un evento de vuestra empresa por el 45 aniversario

Sí, pero 45 años es sólo un número, la fiesta fue, sobre todo, un encuentro de agradecimiento a nuestros clientes, proveedores y equipo por estar a nuestro lado tantos años. Y cómo no, un reconocimiento a mi madre y a mi tía, que iniciaron este camino y me enseñaron todo. Fueron muy exigentes conmigo, y se lo agradezco. Gracias a eso, ESTELA a día de hoy, es una empresa con clientes felices y con un equipo profesional y humano maravilloso.


-Un evento así es un bonito recuerdo para la historia del centro …

Sí, sin duda. Solo me hubiera gustado poder compartirlo con más personas, reunimos aproximadamente a 200, lo que dejó fuera a muchísimos clientes. Un motivo más para volvernos a juntar, porque lo que se vivió fue algo muy especial. Todo el equipo nos sentimos muy queridos. Así que, como acababa mi discurso: “una y mil veces, GRACIAS”.