El embarazo es una etapa fisiológica de la mujer que requiere una alimentación especialmente sana y equilibrada. El objetivo primordial es lograr un crecimiento y desarrollo fetal óptimo y prevenir enfermedades maternas durante y después del embarazo.

Hay incluso estudios como el elaborado por Girard AW, Olude O. (Nutrition education and counselling provided during pregnancy: effects on maternal, neonatal and child health outcomes) un  metanálisis de treinta y cuatro estudios sobre programas de educación y asesoramiento sobre nutrición, en los que se comparaba planes  de embrazo con y sin apoyo nutricional en forma de cestas de alimentos, complementos alimentarios o suplementos de micronutrientes, demostró que la educación y el asesoramiento sobre nutrición permitían mejorar el aumento de peso gestacional en 0,45 kg, reducir el riesgo de anemia al final del embarazo en un 30%, aumentar el peso del recién nacido en 105 gramos y reducir el riesgo de parto prematuro en un 19%.

Por todo ello, si estás embarazada es el momento perfecto para cuidar tu alimentación, ¡Y la de tu hijo!, no te olvides que durante los nueves meses de embarazo se nutre exclusivamente a través de ti.

El exceso de peso en el embarazo. Algo más que estética.

Si bien el embarazo no es el mejor momento para hacer un régimen de adelgazamiento, no se debe caer en el falso mito de comer por dos.

La obesidad, por tanto, puede producir efectos tan severos como un aumento las posibilidades de sufrir preeclampsia, pues se relaciona de manera directa con el Índice de Masa Corporal, mayor número de complicaciones obstréticas, como partos prematuros además de un riesgo mayor de padecer diabetes gestacional.

Publicado: 28 de Mayo de 2015