Parece imposible, pero siguen apareciendo y perfeccionándose los tratamientos antienvejecimiento. En esta ocasión hemos seleccionado tres, y aquí os contamos un poquito de cada uno de ellos.


La terapia de inducción de colágeno es es un sistema de rejuvenecimiento que utiliza micro-agujas para crear pequeños pinchazos espaciados uniformemente sobre la piel. Este proceso estimula la producción natural de colágeno, al generarse una respuesta de cicatrización del tejido. El resultado es una apariencia más joven, luminosa y saludable de la piel. Otra de las grandes ventajas de este sistema es que aumenta sorprendentemente la penetración de cualquier producto tópico, por lo que los tratamientos cosméticos tanto de cabina como de domicilio, serán muchísimo más efectivos.


Por otra parte está nuestro tratamiento de Resurfacing facial es uno de los tratamientos médico-estéticos más efectivos y menos agresivos. Combina en la misma sesión, y con el mismo equipo, varias tecnologías: radiofrecuencias mono y bipolar y ultrasonidos. Su gran éxito es el empleo de la radiofrecuencia monopolar a través de pequeñas arandelas, lo que le diferencia de otros sistemas de este tipo. De este modo tratamos flacidez, arrugas, cicatrices, poros dilatados y engrosamiento de la capa córnea.




Y por último, pero no por ello menos importante, el Recuperador Celular, que trata los tejidos de dentro a fuera, movilizando los iones de las células e incrementando la temperatura. Esta temperatura genera una especie de fiebre artificial, a la que el cuerpo responde aumentando la vascularización. Esto implica más oxígeno y nutrientes, que utilizarán los tejidos para mejorar su estado. Por eso combate las consecuencias del envejecimiento celular, reafirma los tejidos y permite recuperar la tersura y belleza de la piel. Además es un tratamiento muy agradable, toda una experiencia y una magnífica solución de belleza sin dolor.


Estas tres técnicas pueden utilizarse de forma aislada o combinadas con estos u otros tratamientos. Como siempre, habrá que valorar cada caso y pautar así la solución que sea más efectiva.