Publicado: 6 de Noviembre de 2018

Entrevista aparecida en El Comercio el 27 de octubre de 2018 para hablar de las manchas y todos los tratamientos para prevenirlas o reducirlas.

En ESTELA Belleza cuidan de la piel basándose en el asesoramiento profesional y el estudio particular de cada caso concreto

Las manchas afectan a un gran número de personas y, lo primero, es identificar a qué tipo nos enfrentamos

Ahora es el momento perfecto para tratar un tema que provoca muchos quebraderos de cabeza, las manchas. Cada año aumenta el número de personas que se ven afectadas por este problema y Mª Estela de Abajo, Esteticista y Fisioterapeuta especializada en Fisioestética y directora del centro ESTELA Belleza, nos ayuda a identificar ante qué tipo nos encontramos y cuáles son las diferentes alternativas que nos ofrecen en el centro. 

-Ha aumentado mucho la preocupación por el tema de las manchas, ¿no es así?

La verdad es que sí. Es una de las consultas que recibo con mayor frecuencia. Es como la celulitis, son pocas las personas que se libran de padecerla. Cada vez hay más casos y la edad de aparición es más temprana. Estoy hablando de las hiperpigmentaciones cutáneas, es decir, de las manchas marrones, por exceso de melanina.

-¿Se pueden tratar todas las manchas?

Lo primero es aclarar que la finalidad de los tratamientos estéticos, como su propio nombre indica, es estética. Siempre se trabaja sobre tejido sano, y habiendo descartado dermatológicamente cualquier patología. En Estela tratamos léntigos, hiperpigmentaciones postinflmatorias y melasmas.

- Y en relación a los tratamientos que existen para eliminarlas …

Dependiendo del tipo de mancha que haya que abordar se optará por un tratamiento diferente, y en muchas ocasiones recurrimos a la combinación de varios sistemas. 

-¿Podrías explicarnos las diferencias entre los distintos tipos de manchas?

Los léntigos son esas manchas más o menos redondeadas, con forma de lenteja, de ahí su nombre. Aparecen en el rostro y en zonas como el escote, dorso de las manos y los hombros, esas zonas más expuestas a la radiación solar, que normalmente tienen riesgo de sufrir o haber sufrido quemaduras solares.

El melasma se identifica en el rostro por su forma irregular, difusa, con los bordes sin definición. Suele aparecer en el labio superior, en las mejillas y/o en la frente, y están asociados al embarazo, ingesta de anticonceptivos, ciertos medicamentos, sustancias químicas como los perfumes, predisposición genética...

Y por último, existe un tipo de manchas, que aparecen después de un proceso inflamtorio. Son las llamadas hiperpigmentaciones postinflamatorias o HPI. Por ejemplo, las manchas secundarias a las lesiones del acné, o las manchas tras quemaduras, peelings...

-¿Por qué crees que han aumentado tanto los casos de manchas de piel?

Sencillamente porque los factores que las desencadenan cada vez están más presentes en nuestra sociedad y, además, cualquier hiperpigmentación se relaciona directamente y se agrava con el sol. Por eso en Estela, que nos dedicamos a cuidar la piel, hacemos tanto hincapié en la fotoprotección. Y eso va mucho más allá de ponerse una crema con SPF50 cada mañana. 

-¿Qué consejo darías a alguien que aún está libre de manchas?

Que cuide su piel con asesoramiento profesional. La piel es un órgano más de nuestro cuerpo y una de sus funciones principales es la protección; nos protege de microorganismos patógenos, agentes contaminantes, agresiones mecánicas, radiación solar... Una piel sana es fundamental. Las manchas se van gestando a lo largo de los años, y que no se vean no quiere decir que no estén. Los cosméticos con activos antioxidantes y la protección solar serán los mejores aliados. Si a esto le súmanos algún tratamiento profesional, mejor aún. 

-Y una vez que han aparecido, ¿qué se puede hacer?

Como en cualquier otro tema estético, existen varias posibilidades. En consulta se analiza cada caso, no sólo el tipo de mancha/s, sino todas las circunstancias que la rodean, incluyendo si la persona es partidaria de sistemas más invasivos o si por el contrario los rechazan. Hoy en día se suele recurrir como primera opción en el caso de los léntigos, al uso del láser o de la luz pulsada intensa. Y a las mascarillas o programas despigmentantes, con efecto correctivo y regulador para tratar los melasmas. Ambos tipos de manchas se benefician también de las terapias con luz Led, y/o de los peelings. Además de esto, y como medida imprescindible, tenemos los tratamientos cosméticos, cruciales para el éxito de cualquier otra técnica empleada. 

-¿A qué crees que se debe que cada vez atendáis más casos de manchas en Estela?

Imagino que confluyen varios factores, somos “certified depigmentation centre”, la experiencia es crucial, y la formación constante y las inversiones en tecnología que hacemos no son menos importantes. Pero sobre todo, nos caracterizamos por ofrecer una belleza honesta, belleza con cabeza. Aportamos un alto grado de humanidad y la intuición de la que carece una máquina. Creemos en el esfuerzo y la constancia, en que las cosas no llegan solas. La clave de todo es el esfuerzo, y la pasión, el motor que lo hace posible.